lunes, 27 de mayo de 2013

Buscar las sonrisas

Vale destacar que nos trajo hasta este punto la casualidad, que no importa cuanto tiempo planeemos algo, cuantas cuentas saquemos, cuantos días ahorremos todo el dinero necesario, porque la lluvia es, no solo caprichosa sino también impredecible, porque la muerte la mayoría de las veces no avisa. Pero también hay que pensar que el sol saldrá siempre, que el otoño por fin acabara en junio, trayendo el invierno y el frío, pero si nos quedamos esperando la risa no saldrá de abajo de la cama ni de la mesita de luz.
Son tantas las ventanas, tantos los cielos rasos, y las oficinas y las fabricas, son tantos los suicidas que deciden a ultimo momento abandonar la cornisa, somos tantos los que caminamos en la calle, pesadas mochilas, oscuros miedos, grises tardes, pero la alegría esta a la deriva y para alcanzarla hay que remar sin tratar de llegar a ningún lado.
Existe un sitio siempre, siempre donde nos fuimos, existe un sitio que se nubló de llanto porque alguien se fue, el cielo cayó de golpe sobre los hombros y no hubo mas que marcharse y siempre solos entre tantas soledades.

Declaremos la guerra entonces, corramos todos los muebles, vayámonos hacia el lugar en el que el dolor no exista, donde nunca mas se piense en suicidas y cornisas, donde la alegría sea siempre nueva aunque después se vaya, aunque volvamos a las despedidas porque la vida es eso, correr los muebles y buscar las sonrisas. 

1 comentario:

  1. Aquí casi es verano, pero la lluvia sigue siendo igual de impredecible...

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