lunes, 27 de mayo de 2013

Buscar las sonrisas

Vale destacar que nos trajo hasta este punto la casualidad, que no importa cuanto tiempo planeemos algo, cuantas cuentas saquemos, cuantos días ahorremos todo el dinero necesario, porque la lluvia es, no solo caprichosa sino también impredecible, porque la muerte la mayoría de las veces no avisa. Pero también hay que pensar que el sol saldrá siempre, que el otoño por fin acabara en junio, trayendo el invierno y el frío, pero si nos quedamos esperando la risa no saldrá de abajo de la cama ni de la mesita de luz.
Son tantas las ventanas, tantos los cielos rasos, y las oficinas y las fabricas, son tantos los suicidas que deciden a ultimo momento abandonar la cornisa, somos tantos los que caminamos en la calle, pesadas mochilas, oscuros miedos, grises tardes, pero la alegría esta a la deriva y para alcanzarla hay que remar sin tratar de llegar a ningún lado.
Existe un sitio siempre, siempre donde nos fuimos, existe un sitio que se nubló de llanto porque alguien se fue, el cielo cayó de golpe sobre los hombros y no hubo mas que marcharse y siempre solos entre tantas soledades.

Declaremos la guerra entonces, corramos todos los muebles, vayámonos hacia el lugar en el que el dolor no exista, donde nunca mas se piense en suicidas y cornisas, donde la alegría sea siempre nueva aunque después se vaya, aunque volvamos a las despedidas porque la vida es eso, correr los muebles y buscar las sonrisas. 

domingo, 19 de mayo de 2013

No es lo mismo




No es lo mismo la guerra para el soldado que para el general.
No es lo mismo la lluvia para el rico y para el pobre.
La dieta no es lo mismo que la inanición.
El amante y el poeta no tienen la misma concepción para el amor.
La vida no es vida para el preso.
El trigo no es tan bello para quien lo trabaja.
El sonido es el trabajo del músico.
Las palabras son mas tristes cuando las despedidas,
y las estrellas tan lejanas cuando se dejó de soñar.


jueves, 9 de mayo de 2013

Cuando vos te fuiste


Tuve que aprender algunas cosas,
me fui empujando a la aceptación de tu ausencia,
aprendí a culparme no por castigo,
sino para poder perdonarme y después reconciliarme conmigo mismo.
Ahora se que hay recuerdos que son tristes y duelen mucho,
pero los peores, misteriosamente,
los que duelen en todos lados,
a veces, son los felices.
Ahora que me duelen los ojos que no te ven,
los dedos que no te tocan,
la boca que no te besa,
ahora que me duelen tus pies en otros lados,
ahora te entiendo,
ahora entiendo las razones que te alejaron de mi.
Gané la guerra cuando te combatía y al final,
la victoria era el fracaso.
Me receto tiempo,
me di cuenta de que uno por mas que lo intente
no tiene un gran futuro,
uno nunca tiene las cosas que planea,
uno tiene solo el presente,
es acá o en ningún lado,
uno tiene que ser feliz ahora,
lo demás es una hipótesis, meras especulaciones.
La felicidad es una elección,
elijo entonces recordarte,
tristemente, dolorosamente,
elijo recordarte, aunque el frío me duela en todos lados,
elijo recordarte aunque lastime,
porque la felicidad lastima cuando ya se fue,
cuando no queda nada,
cuando vos te fuiste 

domingo, 5 de mayo de 2013

Una taza de té y un cenicero



Hoy me permito estar triste, porque es domingo y es de noche, porque ceno solo, porque ni yo mismo me acompaño y entre tanto y tanto decido suicidarme a golpes de recuerdos, porque entre tanta soledad de todo, de relojes, de ventanas con estrellas estas vos que ya no sos vos, sino un breve recuerdo que no entra en la realidad de las cosas, en la existencia como una taza de té o un cenicero.
En mi realidad existo yo fumando, viendo un teléfono que podría morir en suelo de tanto no sonar, de tanto no traerte hasta aquí, hasta este infierno helado que es mi espacio con una taza de té y un cenicero.
Y entre tanta muerte de las cosas simples, muere otro día vacío de noticias tuyas, entre tanta muerte viene n a buscarme de nuevo los fantasmas de la angustia y la desesperación y yo los espero, con una taza de té y un cenicero.