sábado, 6 de abril de 2013

Algún domingo



Al principio me pareció
de alguna manera lo sospeché
lo intuí muerto de miedo
creí que era inevitable
que de alguna manera también seria justo
que la cadena de todos las acciones míos
obligarían al final a la reacción tuya
pero no, al final no te necesito

Me di cuenta mientras limpiaba
mientras encontraba una moneda bajo la cama
acepte que no estoy tan loco
como para internarme en un manicomio,
ni soy tan cuerdo como para analizar lo que nos pasó
ya no siento enojo
ni te recuerdo, ni te castigo
ya no estoy obligado a mentirte
ni me miento obligadamente.

Seguimos siendo los mismos aunque cambiamos
todos cambiamos y esta bien que así sea
sin embargo seguiremos siendo los mismos
yo en mi trabajo, vos en lo tuyo
sin miércoles, ni viernes
tal vez hasta algún domingo 

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