viernes, 15 de marzo de 2013

Carta



Lucía? estas ahí Lucía? Estas ahí, me pregunto una y otra vez, Lucía
Imposible, no estas, es imposible hablarle a alguien que no esta y lo sigo haciendo, donde estamos? En que se transformó el mundo? Donde quedaron los besos Lucía?

Se que te tengo que olvidar pero me resisto, todo el tiempo me resisto, tengo una guerra interna entre lo que es y lo que quiero que sea. Quiero, quiero… quiero con todas mis fuerzas ser feliz. Por eso te escribo, aunque no estés, aunque parezca inútil, aunque sea inútil.

Me reuso a pensar que todo esta perdido, no me da la gana de levantarme, darme de comer, mirarme en el espejo, comprarme ropa y ver como me queda, tu recuerdo es muy grande, tu presencia es muy grande. No puedo, simplemente, no puedo meter en el cajón la foto de nuestras vacaciones, es inmensa la foto, pesa toneladas, no puedo hacer mas que mirarla y anhelar, no puedo enterrar el cuadro que me pintaste, no quiero tender la cama, mi cama es muy grande para uno solo, hay rincones terribles de donde salen recuerdos y fantasmas, donde nacen especulaciones, imágenes de lo que podes estar haciendo mientras yo te extraño, destellos espantosos que de noche me acechan hasta las tres de la mañana en que escucho el tren golpear los rieles y retumbar en todas las paredes y yo te escribo, soy diez dedos cayendo sobre el teclado y te recuerdo, como te recuerdo.

No quiero volver a tu ausencia, no quiero desayunar cigarrillos, merendar parado leyendo noticias en los diarios, no quiero preparar té para uno, no es la soledad lo terrible, es la ausencia de vos lo que me mata, lo que agrieta mis labios, rasga mis manos, es tu ausencia lo que vuelve todo tan oscuro
En que terrible arma de destrucción personal se volvió el teléfono, que puñalada cuando ya no suena, cuando no te trae hasta mi oído a la medianoche. Tengo una herida inmensa en el cuerpo y en el alma, hay un hueco en el estomago que no me deja comer, que no me deja dormir, que no me deja…

Mi casa se cae a pedazos, todo el tiempo se cae, se caen los cuadros, las paredes el televisor pierde la señal, la gente me dice que estoy loco, que tengo que parar, que no es tan terrible, yo los engaño, invento excusas, se que te molesta, pero les miento todo el tiempo, les digo que estoy de mal humor, que es otra cosa, que ya pasará hasta que llega la noche y tengo que vomitar todo el dolor y el dolor sale a chorros, por todos lados, por la boca, por los poros, por los ojos pero siempre queda un poco adentro y se ve que de noche se transforma, se regenera, muta y al otro día vuelve nuevo, entero y yo te extraño como si fueses una persona diferente de la que extrañe el día anterior.

Así vivo, revolviendo el pasado, buscando una pizca de algo, no se bien que, pero busco como un tonto ese algo que te traiga de nuevo hasta mi, y el otoño se acerca y no estas conmigo, ya no te abrigo de noche, no podemos pelear porque se te enfría la nariz, por la estufa, por la campera, por las corrientes de aire porque te quiero y quiero que te quedes conmigo.

Lucía se me hace inevitable escribirte, no lo hago tanto por vos sino por mi, que me perdone Mario pero “TE QUIERO NO SOLO POR LO QUE ERES, SINO POR LO QUE SOY CUANDO ESTOY CONTIGO” y ahora que no estoy con vos soy tan poco, soy tan triste, tan callado, tan terrible, parezco un hongo, una mancha de humedad, ceniza en el cenicero.

Me siento un viejo enfermo, un animal cansado, ya no quiero pelear Lucía, no hay túneles ni ríos metafísicos, solo soy yo, loco, hipocondríaco contando mis pulsaciones, solo soy yo y las cosas que olvidaste, te olvidaste tantas cosas, el perfume a uñas recién pintadas, el sonido del despertador de madrugada.
También me queda esperar, pero esperar lleva tiempo, lleva mucho tiempo y quietud y eso me falta, no se como hacen los demás y no me importa, “no te llenes de calma” resuena en mi cabeza. Conozco a tipos que gastaron una vida y le dieron la vuelta al mundo tratando de encontrar lo que sos, la mujer que sos, la mujer que tuve hace unos meses, no me resigno, porque hace frío, porque esta nublado y cielo amenaza con llover, sueño que pensas en mi y las esperanzas se renuevan.

Tal vez sea cierto, tal vez me merezca un poco de esto, o tal vez mañana me levante y el viento que te trajo hasta mis brazos el invierno de dos mil diez nos lleve a otros lugares y habré perdido esta guerra, habré fracasado en el intento de salvar este amor, el que nos mata a veces, el que nos une siempre, este amor que sigue vivo en mi…

1 comentario:

  1. Pagaría porque el hombre porquien siento IDÉNTICO como esto, escribiera eso para mi... y duele. vaya que duele que no sea así.

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