viernes, 29 de octubre de 2010

Yo y mi manía de besarte los labios dormidos

Ahora que existo tan lejos, sin vos y el desayuno, sin el sol apenas por la ventana


Con estos ojos que no ven y el corazón que siente tanto y que tanto extraña, el repugnante olor a soledad que tiene en una casa sola con una sola cama, con dos vasos a la mitad en el centro de una mesa, la cena que se enfría y la muerte que se acerca


Ahora, la línea que separa el recuerdo con las visitas que hay que hacer, ahora, entre los abrazos y los choques en la calle, la caminata apresurada, yo al trabajo, vos a la facultad.


Ahora, yo y mi manía de besarte los labios dormidos, nos miramos como perros que quieren un mismo hueso, como hojas suspendidas en el aire sin saber bien que hacer… así supongo que te extraño…

miércoles, 13 de octubre de 2010

Calma

Fuimos la oscuridad, el silencio y la distancia

fuimos el final de un tango en la voz quebrada y borracha

fuimos un coro desafinado y lloroso

una carta a babel perdida en el océano

la calma, el cenicero en el piso


Un bar vacío a la siete en punto

un accidente en la avenida

siempre los huesos se quebraban

rechinaban los dientes


Fuimos la lluvia a la hora del té

migas de pan duro volando en las tejas

el ojo de la cerradura

las llaves perdidas


Siempre nos quedamos solos

cayeron las estrellas en el patio

nadie nunca salio a juntarlas…



sábado, 2 de octubre de 2010

Mujer que dice te quiero


Entonces cuando digo que ya basta, que me canse de esperar que se haga de día, cuando decido sacarme las alas mojadas y pesadas, cuando la sombra del árbol tomó la forma de fantasma entre la niebla, una voz diferente a todas las voces dice o escribe;

Vos sabes que te adoro y, aunque vayas a decir que no, no me parecen demasiado relevantes todas estas cosas… A mi me gusta estar con vos, escucharte hablar del Che, de religión, de tus miedos, de cualquiera de esas cosas que decís que son aburridas, me gusta hacerte cosquillas, que nos riamos juntos, ir por la calle agarrada a vos, tomar un helado, tener que cocinarte tres milanesas a las tres de la tarde (todavía no puedo creer que haya cedido!!), me gusta faltar a la facultad por estar con vos, me gustas entero! y me siento bien con vos…

Me río a carcajadas de mi mala suerte y de los análisis clínicos y empiezo a querer que me quieras, otra vez