domingo, 11 de julio de 2010

Carta sin respuesta... (ella es un signo de interrogación)

Anoche éramos tan diferentes, no cabíamos en el mismo lugar, desconocidos, el mundo empezó de a poco a volverse cada vez mas nefasto, mas incomprensible, por eso es necesario que te escriba, tengo la tos de un viejo tuberculoso en la Antártida, fume tanto estos días.


Te parecerá extraño o extraordinario porque no me vez, porque yo tengo que cargar conmigo, tengo que levantarme, darme de comer, cepillarme los dientes y mirarme en el espejo y creer todo el tiempo que el mundo va a marchar otra vez de la forma que lo hizo un día, que un día vas a llamar por teléfono, que un día vas a querer saber de mi, que un día… y ese día no llega, y ya me estoy cansando de esperarlo, me convertí en un hongo, triste, apasionado, quieto


También tengo algo de culpa, creer que las cosas no salen por pura tarea del destino es ser un canalla, mentiroso, mentiroso como vos, una mentira de piernas y brazos largos y hermosos y siempre cíclicos, que vuelven una y otra vez de madrugada o en la siesta, también en el trabajo me hacen estropear todo, maldita mentira, dije maldita, miento, en realidad el maldito soy yo y mi suerte. Mi suerte que tiene en cambio patas muy cortas, llegan hasta acá nomás, casi siempre tropieza y se cae, juro por dios que es ella una de las principales culpables…


Te hablé de mi semana, sabes lo que es una semana en un loquero? Para tomar agua por ejemplo, no lo notas, pero tomar agua en plena vida cotidiana toma unos segundos, abrir la canilla, ver las burbujitas que la presión hace con el agua en el vaso, cerrar la canilla y por fin, saciar la sed, tomar agua como un loco es diferente, el agua hace un ruido espantoso en el vaso, no se llena nunca y cuando está lleno uno lo mira, le pide respuestas al vaso, quiere hablar con alguien transparente y no encuentra mas que agua, por fin uno la toma, pero transcurrió un tiempo relativamente largo en el que no pasó nada. Uno se acostumbra a hablar con un teléfono que no dice nada, no suena, está ahí juega a existir como la moraleja de un cuento triste y mal escrito, esta ahí, pero no existe. Y es domingo y ya son las dos y media y sigo tosiendo, parece que mis pulmones van a salir por mi boca, tengo los ojos colorados, es la ausencia de lagrimas, mi problema con los lagrimales, (ya empiezo a hablar pavadas) pero es así, siempre es así, por eso no se si te quiero o te odio o te extraño, sos una pregunta sin respuesta o tal vez soy un poco torpe, (no mucho, un poco) y niego las respuestas que no me gustan


Todo el mundo me dice que tengo que dejar de pensar en vos, que tengo que tratar de ser feliz, que tengo que olvidarme, pero como olvidarme si sigue sonando en mi cabeza que íbamos a volver a hablar, me dijiste que te avise, que podíamos volver a hablar, pero anoche ni me reconociste o mejor dicho me conociste pero me evadiste como si te fuese a golpear, como si yo buscara otra cosa, yo busco entender algo, busco la luz, ya te lo dije; el tiempo es corto, tenemos hacer las cosas lo mejor posible, me preocupan las bombas en Medio oriente, pero también me preocupan las otras, las que son como tus piedras, tengo acá tus dos piedras, las que me regalaste, por favor no me vuelvas mentira, así el tiempo se vuelve largo, es similar a la muerte y no quiero estar muerto, ya voy a tener tiempo para eso algún día, pero no hoy, no me lo merezco.

No quiero llevarme todo el veneno que tengo en la boca, estoy a punto de tragarme tu veneno, de desaparecer de la tierra, tal vez sea demasiado tarde y ya deje de existir y no me doy cuenta, me cuesta tanto darme cuenta de algunas cosas que los demás entienden enseguida, tampoco quiero que seas la crisis de los domingos, no quiero acomodarte como al resto de las cosas en un lugar señalado, no quiero señalarte, no quiero, porque no es inevitable como la tormenta que amenaza y no va a dejar ver el eclipse que prometen en la TV.


Voy a dejar de escribir, me arden la punta de los dedos, se me cayo toda la ceniza del cenicero, mi espacio es espantoso, es como un tema tocado con una guitarra a la que le faltan las cuerdas y está desafinada y la verdad… la verdad es que no quiero recordarte así, como a una guitarra mal afinada y rota, no quiero empezar a recordarte.


8 comentarios:

  1. La de la foto es Cat Power??

    De no ser así es muuy parecida.

    Un abrazo

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  2. Jajaj, la curiosidad mató al gato.

    Y la carta... bueno, he escrito algunas de ese tipo. Esas que el cartero devolvería siempre pero no porque no halló la dirección o el destinatario ha fallecido; sino porque ya él/ella ya no quiere ni leer lo que se tiene para decir. Triste.

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  3. Tus escritos siempre me llegan mucho y me dejan una sensación extraña, mezcla de vacío, reflexión y tristeza.
    Me encanta como escribís, de verdad que sí. Me gustaría leerte más seguido, pero soy media colgada con el blog u.u

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  4. Has pensado cual de los 2 signos de interrogacion es ella ? El que abre la pregunta o el que la cierra ?

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  5. .... aca en chile cuando estas cosas pasan uno le hace "nanai" a quien le pasó.
    no se como se escriben "los nanis" en argnetino, pero tu piel esta rallada de nanais mios.

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  6. :(
    Yo relaciono acostumbrarse con algo parecido

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  7. Pero como escribes así? :)
    Que geniales son tus palabras, aunque tristes, muy tristes. Sal de casa, mira el sol, empápate de él y deja que lo demás se esfume como por arte de magia.
    Bonitas fotos las de la barra lateral, Amelie, Once, Ismael Serrano, el Principito, compartimos gustos :)

    Un besito

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