miércoles, 28 de julio de 2010

Crecer en la tristeza



Crecer en la tristeza, en el llanto, crecer sabiendo que hay algo mas, mutar, verse obligado a cambiar de piel, verse en el espejo, en el reflejo de la lluvia y crecer

Crecer en las manchas de humedad, en las tardes de frío, en el desvelo, crecer en la muerte, cambiar de estación, de andén y tomar otros trenes.

Tirar todo el lastre necesario, quemarse la frente con el sol del otoño, crecer en la búsqueda, no dormirse en el camino, crecer en el juego

Crecer en la nostalgia, sin cumplir años, en el silencio. Aprender a hablar con las manos, con los ojos, con las lágrimas, aprender a hablar con el silencio

Crecer con el corazón lastimado, no perder nunca la sabiduría de la infancia, no perder la luz, los románticos nos enseñaron a guiarnos con las estrellas, ellas saben el camino, crecer mirando el cielo

Crecer en la tristeza es también ser feliz



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sábado, 24 de julio de 2010

Quisiste la tristeza









Quisiste la desgracia
la desdicha
quisiste mi amor
las tinieblas
el frío, la escarcha
quisiste mis miedos
la tristeza
el sórdido silencio
nunca importo
quien era yo
de verdad quien era
mis ideas, mi desvelo
quisiste la moraleja
el pan fresco
la nostalgia
mi discurso violento
la lluvia y las lagrimas
lo inútil, lo nefasto
la luz apagada
la media mañana impaciente
quisiste el eclipse de sueños
la música sin oídos
quisiste la ausencia
preferiste todo antes que yo
me alimentaste de sueños
de ganas, de nada

martes, 20 de julio de 2010

Paredes que hablan


Mientras la gente siga declarando el amor en las paredes y no la guerra en cuarteles, no todo estará perdido…





Me aterra la guerra, me aterra saber que un día el metal se posará sobre el verde, que el aire será surcado por el plomo caliente de las balas. Me da miedo saber que hay gente que tiene dinero como odio y poder, me da miedo las corridas nocturnas, los escuadrones de la muerte.

De noche los grandes me hacen llorar, no me dejan dormir, no me dejan soñar. Porque todos quieren pelear contra todos, fingen que hay que entender, que hay que aguantar, que hay que tolerar, pero en el fondo le arrancarían los ojos a todos; al jefe, al vecino, al empleado.

Hay venenos, hay muñecos, perfumes para perfumar mascaras, hay hambres y gente que muere en sus brazos, hay ocasos que nadie ve, y estrellas que caen por caer

Poco a poco amanece, en frente alguien escribe un muro

No puedo olvidarme de vos, reza la pared...


jueves, 15 de julio de 2010

Invierno













me equivoque, metí todo en la misma bolsa

el horario de trabajo

la mañana aquella

los cristales, tu reflejo

las manos que me ataron hasta aquí

los ojos que me alumbran

la leve brisa helada

todos los papeles incendiados

perdí los mapas y ahora

ahora no se si era un tesoro

una canasta con serpientes

no se si conducía al arco iris

no se si te escondías

ocurre que desperté solo

y dormía en un río

entre la paja y era invierno

ocurre que siempre

con vos era invierno

domingo, 11 de julio de 2010

Carta sin respuesta... (ella es un signo de interrogación)

Anoche éramos tan diferentes, no cabíamos en el mismo lugar, desconocidos, el mundo empezó de a poco a volverse cada vez mas nefasto, mas incomprensible, por eso es necesario que te escriba, tengo la tos de un viejo tuberculoso en la Antártida, fume tanto estos días.


Te parecerá extraño o extraordinario porque no me vez, porque yo tengo que cargar conmigo, tengo que levantarme, darme de comer, cepillarme los dientes y mirarme en el espejo y creer todo el tiempo que el mundo va a marchar otra vez de la forma que lo hizo un día, que un día vas a llamar por teléfono, que un día vas a querer saber de mi, que un día… y ese día no llega, y ya me estoy cansando de esperarlo, me convertí en un hongo, triste, apasionado, quieto


También tengo algo de culpa, creer que las cosas no salen por pura tarea del destino es ser un canalla, mentiroso, mentiroso como vos, una mentira de piernas y brazos largos y hermosos y siempre cíclicos, que vuelven una y otra vez de madrugada o en la siesta, también en el trabajo me hacen estropear todo, maldita mentira, dije maldita, miento, en realidad el maldito soy yo y mi suerte. Mi suerte que tiene en cambio patas muy cortas, llegan hasta acá nomás, casi siempre tropieza y se cae, juro por dios que es ella una de las principales culpables…


Te hablé de mi semana, sabes lo que es una semana en un loquero? Para tomar agua por ejemplo, no lo notas, pero tomar agua en plena vida cotidiana toma unos segundos, abrir la canilla, ver las burbujitas que la presión hace con el agua en el vaso, cerrar la canilla y por fin, saciar la sed, tomar agua como un loco es diferente, el agua hace un ruido espantoso en el vaso, no se llena nunca y cuando está lleno uno lo mira, le pide respuestas al vaso, quiere hablar con alguien transparente y no encuentra mas que agua, por fin uno la toma, pero transcurrió un tiempo relativamente largo en el que no pasó nada. Uno se acostumbra a hablar con un teléfono que no dice nada, no suena, está ahí juega a existir como la moraleja de un cuento triste y mal escrito, esta ahí, pero no existe. Y es domingo y ya son las dos y media y sigo tosiendo, parece que mis pulmones van a salir por mi boca, tengo los ojos colorados, es la ausencia de lagrimas, mi problema con los lagrimales, (ya empiezo a hablar pavadas) pero es así, siempre es así, por eso no se si te quiero o te odio o te extraño, sos una pregunta sin respuesta o tal vez soy un poco torpe, (no mucho, un poco) y niego las respuestas que no me gustan


Todo el mundo me dice que tengo que dejar de pensar en vos, que tengo que tratar de ser feliz, que tengo que olvidarme, pero como olvidarme si sigue sonando en mi cabeza que íbamos a volver a hablar, me dijiste que te avise, que podíamos volver a hablar, pero anoche ni me reconociste o mejor dicho me conociste pero me evadiste como si te fuese a golpear, como si yo buscara otra cosa, yo busco entender algo, busco la luz, ya te lo dije; el tiempo es corto, tenemos hacer las cosas lo mejor posible, me preocupan las bombas en Medio oriente, pero también me preocupan las otras, las que son como tus piedras, tengo acá tus dos piedras, las que me regalaste, por favor no me vuelvas mentira, así el tiempo se vuelve largo, es similar a la muerte y no quiero estar muerto, ya voy a tener tiempo para eso algún día, pero no hoy, no me lo merezco.

No quiero llevarme todo el veneno que tengo en la boca, estoy a punto de tragarme tu veneno, de desaparecer de la tierra, tal vez sea demasiado tarde y ya deje de existir y no me doy cuenta, me cuesta tanto darme cuenta de algunas cosas que los demás entienden enseguida, tampoco quiero que seas la crisis de los domingos, no quiero acomodarte como al resto de las cosas en un lugar señalado, no quiero señalarte, no quiero, porque no es inevitable como la tormenta que amenaza y no va a dejar ver el eclipse que prometen en la TV.


Voy a dejar de escribir, me arden la punta de los dedos, se me cayo toda la ceniza del cenicero, mi espacio es espantoso, es como un tema tocado con una guitarra a la que le faltan las cuerdas y está desafinada y la verdad… la verdad es que no quiero recordarte así, como a una guitarra mal afinada y rota, no quiero empezar a recordarte.


sábado, 10 de julio de 2010

Loco


Vivo en un loquero

Todos miran el techo

el piso, las paredes,

(hablan con las paredes)

o en su defecto

con una ventana

así es todo los días

así son las noches

el tiempo pasa lento

como en la guerra

esperando otra vez

siempre esperando

poco tiene que ver mi rutina

con la rutina de los demás

resisto entre los turnos

de una mano de ajedrez

resisto en la niebla

en la espesa visión de un ciego

creyendo que en algún lugar

unos pasos más adelante hay algo

con miedo de chocarme la frente

de tropezar en la ceguera

de no saber de vos

de tus tiempos

de tus guerras

de vos

lunes, 5 de julio de 2010

Del verbo tener


Tengo algo genial por dentro, es una suerte de suspiro que no logro sacar del todo, se queda ahí… entre los pulmones, se queda ahí y me acompaña

La tristeza, la profunda tristeza de no tenerte labios afuera, de no encontrar que lunar perdido será mi preferido, que lunar me traerá recuerdos dulces de noche.

Tengo tantas ganas de sacarte de esa foto, de vencerte en esta guerra de orgullos infantiles, tengo tantas ganas de saber de vos, de tu frío, de encontrar en tu ventana la luz del mundo afuera, de encontrarme dentro de tus ventanas.

Tengo nostalgia de ese universo bajo tu oreja, detrás del pelo, ese rincón secreto con el que sueño. Y sueño también cosas tontas, sueño con chimeneas, con faros, con relojes despertadores que no funcionan y gracias a dios, no funcionan. Sueño que te tengo de nuevo entre los brazos.

Y si te tengo de nuevo entre los brazos?

viernes, 2 de julio de 2010

Dejás...


Ya ves… el riesgo era tan inevitable como necesario, porque esta vez dije basta, porque llego el tiempo de puntos finales, de la memoria, de la antinostalgia, de creer que si, que se puede, que el eco no es fiel amigo, no dice nada, solo repite.

La memoria en cambio, es a veces mas despiadada, no repite, muestra desde lejos, cada vez mas de lejos, es como un espiral la memoria, que gira y se aleja de lo sucedido y así las cosas se ven desde otros puntos de vista, mas claro e inevitable y dolorosamente, mas lejanas

Y si, tal vez nos esquivamos porque decir algunas cosas dolía mucho, en un lugar que no queríamos que duela, nos dolían en el orgullo, quisimos cuidarlo, quisimos preservarlo, quisimos, quisimos y no supimos querer, el orgullo se volvió caprichoso e independiente, aplasto todo lo que casi una fue una tarde, no dejó un árbol en pie, no dejó una ventana, una vela para alumbrar, no dejó nada.

Pero si hubieses asomado las ganas, por dios si las hubieses asomado a mi puerta, a mi calle, donde siempre llovió en invierno, donde siempre estuvo la luz diminuta para que la veas muriendo, si nunca me viste tirando manotazos de ahogado, ese que se ahogaba era yo, me ahogaba en vos y vos cada vez mas embravecida, mas tormentosa.

La culpa no fe esencialmente tuya, la culpa, la esencia de la culpa fue del espacio y el tiempo, si, si. Esos dos se descuidaron y nos chocamos, y después a perderte, a renegar de mi suerte (torpe suerte), a buscarte en una niebla oscura y pesada, a no saber nada de vos

Ahora el almanaque pide tachar los días pasados, implacable dice que no, pone la negativa como único pasado cuando tengo que hablar de vos. Pero sigo hablando de vos ¿Sabes que pasa si no lo hago? Si no lo hago te quedas acá, sentada entre todas mis formas, te vas quedando y así, inmóvil te arrastro con todas las cosas y te convertís en un fantasma. Te convertís en lo que siempre temí que seas, vas tomando la forma de un fracaso.

Y hablo de vos porque te quiero, o porque quiero quererte, o porque pienso tanto en vos interminablemente, repito tu nombre para dejar de pensarte, para dejar de fumarte, de tenerte en el estomago, y en la almohada, en el semáforo en rojo, a cada hora. Repito que no, que nunca me quisiste y así duele cada vez un poco menos, dejás de doler en mi historia, dejás…dejás.