martes, 8 de junio de 2010

Sobre tus bombas

Imagina toda esta ciudad, el río, las calles y las veredas. Imagina toda su gente, paradas en las veredas, conversando, caminando rápido y algunos despacio, sin enterarse del aire siquiera, cierra los ojos por unos minutos y respira despacio, trata de no escuchar nada para ver en tu cabeza a algunos felices o llorando, imaginas las parejas haciendo el amor, imagina a los estudiantes, a las fábricas, las oficinas, todas las plazas llenas de chicos, de risas…

Ahora imagina un instante eterno, infame, tan terrible como entupido, como innecesario, imagina una bomba cayendo del cielo, borrando todo lo que imaginaste hace un segundo, callando todas las voces, las risas, dejando la ciudad como una película de horror y espanto…

Imagina que fue cierto, que fue en Hiroshima y que días después cuando el mundo era aun muy pronto a la bomba, cuando el mundo estaba aun tambaleante y angustiado la bomba cayo otra vez sobre otra ciudad que pudo ser la misma, que pudo ser la tuya, que pudo ser la mía.

Y las bombas siguen cayendo, en Bagdad, en Palestina, acá adentro, porque no lo notas pero cada día, cada instante a veces es como una bomba que borra todas las ciudades de mi interior, todas las gentes que soy, todos los niños que soy, todos los sueños, todo el fuego, todo se apaga a veces y depende de vos que las piedras dejen de caer...

5 comentarios:

  1. Se me acaba de poner la piel de gallina..
    Cuánta razon, y que ganas de poder hacer que eso pare.
    Un beso

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  2. Muchisima razón... te apoyo!
    Besos!

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  3. ¿A veces? No, amor, es que casi todo el tiempo depende de notros. Pero mientras que ruede :)

    Mucha luz, encanto.

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  4. Somos tan ciegos. Intencionalmente ciegos.

    Un abrazo!

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