lunes, 3 de mayo de 2010

Problemas...


Si pudiera elegir mis problemas no elegiría estos de ahora, esto de esperar y desesperar, no elegiría esta cama, esta fría sala, todos estos cables, no elegiría la luz bajísima del pasillo, los carteles de “silencio” ni el lunes a las dos de la mañana.

Si pudiera elegir, elegiría otros, no se, una canilla que gotee, un gato en el techo vecino, un paraguas que no funcione.

Los doctores de esto entiende poco, yo se que mis problemas son chucherías de barrio, nada importante, pero los siento así, me afectan así, nada puedo yo hacer.

El olor de la terapia intensiva es diferente a cualquier otro, dormí en mil camas y estas párese que te roban el sueño, que no se puede dormir, la muerte se pasea por entre estas camas como un perro por su patio, donde tiene rigurosamente escondidos todos sus huesos, así me imagino a la muerte en este momento, husmeando por el piso, por todos lados.

La maquina de electrocardiograma tira un papel dibujado que en lugar de tranquilizar asusta, solo el doctor sabe lo que dice, así y todo te lo oculta y esto te llena de una mezcla mayor de miedos y de angustias, cuanta plata tengo en el bolsillo? Cuanto hace que ese cartel esta colgado ahí? Sigue mi vieja afuera? Por que este lugar es tan frió?

No podes hacer nada más que preguntas para adentro

Y el ruido de la maquina como reloj trabado, como algo que anda mal, retumba en toda la sala, en todos lados, en los biombos y por fin te taladra la cabeza, como una radio que anda mal, como algo que se rompió, el medico levanta las cejas y corta, arranca de nuevo y silva un tango “que saben ustedes de problemas” repite, “yo nos elegí” me digo para mis adentro.

Y si me muero esta noche? Me estoy muriendo solo y con frío en una cama ridículamente alta “que saben ustedes de problemas” “no se nada de problemas, solo se que el corazón se me va a salir por la boca en cualquier momento”

“usted no tiene nada, es un ataque de ansiedad nada mas y un poco de tabaco, no te morís hoy, no todavía” que manera sutil de decir las cosas, términos médicos

La solución por suerte esta bajo mi lengua, en forma de pastilla

2 comentarios:

  1. Si pudiera elegir mis problemas elegiría no tener problemas. Igual nada, cuánta queja inútil - de mi parte - porque en sí no son enormes los problemas que me rondan.

    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  2. Discúlpame. Hay días en que no sé leer...
    Besos,

    ResponderEliminar