lunes, 31 de mayo de 2010

Llama


Cuando no puedas dormir
Cuando la almohada sea de piedra
cuando tengas serpientes en la cama
hormigas que te coman la piel
cuando el frío te tape por completo
cuando la noche sea eterna
cuando seamos grandes y orgullosos
cuando los fantasmas te arrastren
te entierren de nuevo en el pasado
en esa tristeza vieja
esa culpa de desamor
cuando solo quede llorar
cuando las dudas te tomen por sorpresa
cuando el cielo se derrumbe a pedazos
pesado y te aplaste injusto
y el almanaque caiga satírico
al precipicio de la soledad
a los cabos sueltos
cuando duelan los besos
y las manos
los caminos
y las brújulas
solo llama

jueves, 27 de mayo de 2010

Hacia adentro


Tengo adentro una cárcel de sueños, tengo una sección de espectáculos donde la inquisición condena a mis ángeles herejes, tengo un nudo sin cabos, tengo ganas de ir a ningún lado, de descrecer, tengo historias tatuadas en los ojos que son como caleidoscopios, ventanas que dan a cualquier lado y bancos para dormir siestas con sueños largos en los que venís y me besas en la frente y yo me hago el dormido

Tengo una soledad que nunca me deja solo, que me alimenta de ganas y sopa de lluvias de julio, tengo tierra en los talones para no olvidarme quien soy, una oficina con gerentes suicidas que juegan en las ventanas a que nada les importa, tengo una canción que nunca voy a cantar porque no es mía, es de todas las cosas, es amarga y es dulce, y viaja en el aire las tarde de invierno y siempre es diferente

Tengo noches de insomnio, de tormentas terribles que sacuden todo, que no me dejan (y gracias a dios) en paz. Estuve muerto hace un tiempo, ya no se si estoy vivo

martes, 25 de mayo de 2010

Como veneno y azúcar

Como el cielo gris, muy gris y llorando una llovizna triste, como un dolor en los ojos, como todas las cosas viejas punzando adentro, rutinas, trabajo, mal hijo, mal amigo, todas las cosas haciéndome llorar, como dios de vacaciones, como perder la guerra contra la soledad, como las bombas cayendo sobre el patio de mi casa, todo mezclado a las dos de la tarde, como veneno en la sangre, como perder el camino…
Como el viento en la cara, como encontrarse en la soledad, en el tono gris de las hojas del otoño, en la llovizna noble, como escuchar la voz de dios de nuevo en el silencio, en la inmensidad del universo que cabe en el cabito de una hoja seca, como cuatro chicos pescando, muertos de frío, muertos de risa, como volver a reírse de nada, como azúcar en la merienda, así fue mi día de veneno y azúcar



viernes, 21 de mayo de 2010

Nosotros (no existe)

Después de mucha pérdida

del tiempo y el espacio

llegué a entender que yo

no estoy en ese brillo

que reflejan tus ojos en el vidrio

que tus lagrimas nunca tendrán mi perfume

Que yo y vos

somos dos mudos diferentes

nosotros no existe

yo soy yo, lejos tuyo

y vos otra cosa diferente

ni besos, ni veneno mío

ni espectro sanador de nada

Y por eso estos nuestros títulos

no podrán cambiar en esta

o en otra vida

no hay lazos ni hilos dorados que nos aten

que nos conviertan por fin

en uno solo

y aquello que mi mente dibujaba

las tardes de frío en el aire no es nada

no existe

somos como soles alejados

como imanes impares que se repelen

soberbios, egoístas

No es culpa de nadie

esto no es un problema

ni una herida cortante

dolerá un poco y como un dolor de muela

pero toda pasará, como pasa el tiempo

y las hojas caen en otoño

para volver en primavera

Y en el espejo por fin dejara de hacer daño

esa imagen triste que soy yo

sin vos, sin ser nosotros

porque era una complicación catastrófica

porque nosotros no entraba en nuestras vidas

porque nosotros no existe


...



lunes, 17 de mayo de 2010

Carta a un amigo que ya no está


Desde el alma? Se puede decir amigo que te escribo desde el alma sin las prolijas formas de una carta. Tengo que decirte algunas cosas y es natural que lo tomes como un reproche, porque tal vez lo sea, no te perdono ciertas manías Mario, no te perdono alguna lagrima detrás de una carcajada en la borra del café, Mario no se puede ser corazón y coraza, a quien se le ocurre?
Yo no me lo esperaba, para mi el amor era otra cosa, no esa bahía linda y generosa, donde los barcos vienen y se van, supongo que me ayudaste a crecer descubriendo esa parte de mi que estaba atada de pies y manos y tenia semejante mordaza. Supongo que son las mujeres desnudas en lo oscuro, no se, mirar al sur, o que la culpa la tenga siempre yo y no los pretextos…
Te acordas del hombre preso que mira a su hijo?
Me hiciste llorar amigo, admito que deje de tenerle miedo a las lagrimas porque me explicaste que acá lloramos todos y que esto es mejor que traicionarse.
Como no acordarme de vos cuando pienso en ella y son las cuatro o las seis y se me pasó toda la tarde entera sin noticias?
Como no acordarme de vos cuando pienso que todo es rarísimo pero simple?
Y que la complico yo con su Asunción y mi nostalgia,
Como no acordarme de vos cuando pienso en las tácticas y las estrategias?
Como no pensar en vos cuando me siento tan jodido y tan radiante?
Mario, Mario… a donde te fuiste?
En que estrella estas sentado ahora, recreando que cosa simple?
No se te puede hacer volver de ese exilio es cierto, te fuiste a otra orilla y desde acá no nos queda mas que esas charlas de la siesta con el viento que trae tu nombre, un café y saber que por ahí andas junto a otros grandes, escribiendo cualquier cosa...

sábado, 15 de mayo de 2010

Carcel


...

Hiciste una cárcel

de gruesos y oxidados barrotes

para llorar la distancia

una cárcel segura, indolora

y a mi me encarcelaste rejas afuera

yo nunca pude saber que te pasaba

me dejaste preso con todo el mundo encima

me tiraste al mar desde tu barranco

y en la lejanía yo

aprendí a querer algo que no existe

desde este punto de mi exilio

fue vano todo intento

El amor fue creciendo

como una enredadera que crece sola

en la oscuridad

inútil se transformo en otras cosas

en el café solo a la hora en que te pienso

en la vieja ventana con vidrios rotos

llenos del polvo de los días

En un cementerio de ilusiones

tempranas para toda cosa

un patio de hojas secas en todos los rincones

y un perro

que llora a la tarde


...

miércoles, 12 de mayo de 2010

El escritor

El escritor es el mas apagado, callado, siempre en silencio, siempre fumando, fumando, fumando Le sale humo de los poros, respira un aire viciado. Así como estoy ahora, oscuro, mal alimentado, mal dormido, con los ojos rojos como dos brasas en invierno, con las manos heladas, peor que Kafka, ni siquiera podría parecerme a un escarabajo, a veces sueño que soy un escarabajo pero ahora me parezco mas a un gusano frío, blando y blanco, con patas muy cortas, a la rastra, en el piso, mas aun en las entrañas húmedas de la tierra, dando asco, un gusano con cabeza dura y fea y chica
Y de fondo se escucha alguna vieja canción en ingles que principalmente habla de una mujer que se fue, por mas que no se entienda, en la canción una mujer se va dando un estruendoso portazo y todo tiene un olor a viejo a libros muy manoseados, a café prácticamente amargo y frío y la oscuridad es absorbente, tanto que empieza a ser blanca o violeta y los colores se mezclan para transformarse todo en un teatro color sepia
Por eso me aterra la idea de los escritores con callos en los dedos de tanto escribir, de tanto llorar con los dedos, de comer con los dedos, de hablar con los dedos, hay que inventar el amor y el escritor juega ese sanguinario juego de inventar algo que no toca, algo que escuchó en la calle, en un viejo bar de la esquina, mientras las comadronas barrían las veredas, el oscuro escritor escucho que un hombre regalaba rosas, o cantaba serenatas y fumando un cigarrillo se adueñó de esa escena, grotescamente la hizo propia como la muerte de un vecino al que detesta porque toca el piano hasta muy tarde y no lo deja pensar en sus ideas oscuras o no lo deja escuchar su música que ahora es un jazz de mediados del siglo pasado, entonces le inventa una muerte atroz y se frota los dedos de su catástrofe malintencionada y se convierte mas aun en un hongo o en una pelusa escondida atrás de una pila de diarios viejos en un sótano.
Y el humo cada vez aumenta y ya no se puede respirar, y sigue el jazz, siguen los diarios y los libros y las cenizas y los poros y los ojos cada vez mas rojos brillando una luz rojiza, sigue el escritor con aliento a parisienes añejos, a vino de muy mala calida, sigue sentado pudriéndose en su silla como un árbol que nadie nunca regará…

sábado, 8 de mayo de 2010

Palabras huecas


Yo no quería esto, yo iba a otra cosa, buscaba entonces los pequeños destellos de la cotidianidad, me encontraba inmerso en el tiempo de los buenos augurios, en las ramas mitológicas de las buenas nuevas, yo quería un poco de paz, de luz.


Te asusté lo se, a veces mi cara dice otra cosa, a veces parece que voy mas allá, pero no, yo quería quedarme mas acá, no pretendía un contrato estable de buenos días y división de intereses, aunque no parezca soy mucho mas simple.


Quería despertarme tarde, chantajearte con alguna historia, caminar, no me refiero a los moustros de cuatro pies, de dos cabezas que andan por la calle, no… caminar a tu lado estaba genial, siendo yo un universo paralelo, casi sin que se note que voy con vos, charlar sobre Cortazar y Benedetti, escuchar a Edith Piaff, aprender algo de vos, como todos los días y discutir las efímeras crónicas de los periódicos. Caerle bien a tus padres, irte a buscar a la facultad, cargar un poco esa pila de libros y carpetas.


Ir al cine o ver una aburrida película, me interesaban las noches de los pies descalzos apoyados en cualquier mesita, morirme de la risa, mirar al sur, quedarme callado, acribillarte con miradas. Yo quería el olor a café de la madrugada con poca azúcar, temblar de frío, jugar a hacer aureolas con el vapor de la boca, yo quería los barcitos chicos, cortar en dos las medialunas. Que tu voz esa tierna y tranquila música se convierta en gritos de ira cómica cuando fume mas de lo debido, cuando el cuerpo mío reclame por un poco de aire tuyo. Jugar en las baldosas flojas, cortar las hojas de algún árbol, verte mirando desentendiendo todo y entendiendo lo simple, entendiéndome a mí.Yo quería algo de viento en la cara, tu perfume, me fui por las ramas con palabras huecas, carentes de toda alma, de toda estrella nocturna.


Hace mucho Perdí en alguna calle, en alguna esquina la miseria de lo invariable, hace mucho tuve que llorar para adentro y me olvide como se hacia para afuera, me olvide como uno tiene que secarse las lagrimas con los puños, me olvide con el paso de los días como es que se puede ser viento y piedra, y ser alma, me olvide el mapa que lleva al tesoro, siempre todas las ciudades esconden un tesoro y nadie nunca lo sabe, alguna vez lo supe pero ya no, y pensé por dos minutos, mientras se reflejaba tu rostro en un vidrio que podía estar por acá nomás...


martes, 4 de mayo de 2010

Gracias

Gracias por las manos

por la luz, por los ojos

por el olor a café en las mañanas

gracias por encontrarme a mitad de camino

por saltarme encima.

Por el reflejo de tu rostro en todos los vidrio

por tu voz callada que despierta muertos

los saca de las tumbas, los encandila

por estar ahí abajo cuando caí

me disolví y desperté siendo esto

por las hojas secas

los libros viejos, el jazz

la lluvia y todo eso

Gracias por tus piernas

por tus brazos

por ese torrente de sangre interno

ahí en tus venas en cada rincón

donde dobla tu sangre

en tu sien latente donde descansan mis besos

por entender

cuando te digo que te quiero

por ser mi confidente mas sincera

Gracias inclusive

cuando no entiendes

porque tengo que explicarte todo de nuevo

porque tengo que empezar

a quererte de nuevo



.

lunes, 3 de mayo de 2010

Problemas...


Si pudiera elegir mis problemas no elegiría estos de ahora, esto de esperar y desesperar, no elegiría esta cama, esta fría sala, todos estos cables, no elegiría la luz bajísima del pasillo, los carteles de “silencio” ni el lunes a las dos de la mañana.

Si pudiera elegir, elegiría otros, no se, una canilla que gotee, un gato en el techo vecino, un paraguas que no funcione.

Los doctores de esto entiende poco, yo se que mis problemas son chucherías de barrio, nada importante, pero los siento así, me afectan así, nada puedo yo hacer.

El olor de la terapia intensiva es diferente a cualquier otro, dormí en mil camas y estas párese que te roban el sueño, que no se puede dormir, la muerte se pasea por entre estas camas como un perro por su patio, donde tiene rigurosamente escondidos todos sus huesos, así me imagino a la muerte en este momento, husmeando por el piso, por todos lados.

La maquina de electrocardiograma tira un papel dibujado que en lugar de tranquilizar asusta, solo el doctor sabe lo que dice, así y todo te lo oculta y esto te llena de una mezcla mayor de miedos y de angustias, cuanta plata tengo en el bolsillo? Cuanto hace que ese cartel esta colgado ahí? Sigue mi vieja afuera? Por que este lugar es tan frió?

No podes hacer nada más que preguntas para adentro

Y el ruido de la maquina como reloj trabado, como algo que anda mal, retumba en toda la sala, en todos lados, en los biombos y por fin te taladra la cabeza, como una radio que anda mal, como algo que se rompió, el medico levanta las cejas y corta, arranca de nuevo y silva un tango “que saben ustedes de problemas” repite, “yo nos elegí” me digo para mis adentro.

Y si me muero esta noche? Me estoy muriendo solo y con frío en una cama ridículamente alta “que saben ustedes de problemas” “no se nada de problemas, solo se que el corazón se me va a salir por la boca en cualquier momento”

“usted no tiene nada, es un ataque de ansiedad nada mas y un poco de tabaco, no te morís hoy, no todavía” que manera sutil de decir las cosas, términos médicos

La solución por suerte esta bajo mi lengua, en forma de pastilla