jueves, 15 de abril de 2010

Hablando solo



















Las calles cubiertas del vapor de tu ausencia

han venido a decirme que no estas

que el rincón aquel de esa esquina no va a ser

que te perdiste entre la gente

que nunca mas buscaste

eso que creías tenía

que creí te hacia falta


Las veredas vacías de vos

tapadas de plumas y brea

de esta noche sin estrellas

de todas las veces

en que no dijimos nada

por miedo a perder

Por miedo a salir lastimados

por miedo del miedo


Ahora acomodo mis días

los limpio de esperarte,

de verte venir

de todo lo que casi fuimos

ahora te fumo de a ratos

o te desayuno y te rezo

cuando me acuesto de nuevo

con mis mismas palabras

me voy hablando solo

o como un barco

entre la espesa niebla

en la fría bruma


Una gaviota me acompaña

ella ya pronto se ira también


6 comentarios:

  1. Tenerle miedo al miedo: la peor paradoja de todas.
    Pero, justamente por eso, hay que elegir sentir amor y no miedo.


    Muchos besos, cariñito :)

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  2. Por mas que uno quiera y más difícil sea
    cuando toca esperar se espera.

    Abrazo !

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  3. "Ahora acomodo mis días

    los limpio de esperarte,..."

    Que bonito Mig!

    Uno se resigna a esperar hasta que poco a poco se va perdiendo el motivo de la espera, cuando la luz del faro que te guía se pierde en las sombras del pasado.

    Petons!

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  4. Precioso poema, Mig. Las aves nacieron para ser libres, como los humanos, aunque nos rehusemos a asumirlo (por imposición, por miedo o por lo que fuere). Que la gaviota se vuele no significa que te deje sólo.
    Muchos cariños, desde la fría Patagonia...

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  5. "Ahora acomodo mis días..."

    He pasado demasiado tiempo en esa afanosa prolijidad, en ese hablar pausado en soledad.

    Un abrazo

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  6. "De todo lo que casi fuimos"... ¡Esa frase!
    Migue, Muy Bonito (Suspiro) :D

    Besos,

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