jueves, 29 de abril de 2010

Muchísimo...

Hoy a la siesta entre un libro que empecé ayer y una inesperada charla el sábado por la noche con alguien que pertenece a ese tiempo que llamamos pasado. Mi amigo Mario vino a visitarme en un sueño, soñé un rato que caminábamos por el patio de mi casa aunque no era el mismo, era mucho más largo y Mario era increíblemente alto, no se si me escuchaba cuando yo le hablaba pero sus palabras eran tan cercanas como las de mi viejo, como las de un amigo de toda la vida, entre medio de esa charla nacían los párrafos desordenados de este experimento, por eso voy a decir que es mitad de el, porque todos a veces perdemos y todos nos volvemos desconocidos del pasado…



Hace mucho, muchísimo

cuando tú voz aun no me nombró

cuando ni en sueños te vi

éramos los desconocidos

tristes de otros mundos

de otros países vencidos

éramos sin serlo, andábamos

festejábamos vacilantes victorias

hace mucho, muchísimo

empezaba a conocerte

entre la no violencia

entre el arte de tus cabellos

comenzaba de a poco

el desextrañamiento

el lerdo juego de

coincidir en espacios

de mirar el silencio

de entender al alba

sucede que hace mucho

muchísimo, no te conocía

ni te creía aun sin verte

ahora el tiempo de lo extraño

ese cruel y siniestro gatillo

esa nube de agua y sal

vino a buscarnos

a llevarnos a ese antiguo tiempo

a ser de nuevo los desconocidos

ya no mas los dos de aquel entonces

los anónimos borrachos

de la mañana feriada

los dos de la casualidad

ahora, nosotros, los sobrios

volvemos a ser sin serlo

cuando te cruce en el mercado

ya no seré yo, ya no mas parte del mundo

solo en algún sueño (y tal vez)

creerás que te conozco…


.

6 comentarios:

  1. ¿Sabés qué? A este poema, el que estaría contento de ponerle una melodía sería Silvio. Y haría fluir las más profundas emociones cada vez que suene en algún bar de esos a los que la gente va a pensar...
    Me encantó, Mig.

    Cariños!!

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  2. ¿Será que alguna vez llegamos a conocer a alguien?

    Muchos besos, Migue querido. Nuestro Mario estaría muy orgulloso de usted si leyeras este poema :)

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  3. Nunca más volveremos a ser los mismos,esa es la realidad.

    Precioso el poema, me encantó.

    Petons Mig!

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  4. Adorable ese poema. Digno del encuentro con don Mario.

    Un abrazo

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  5. Esa sensación es tan amarga como fría, volverse un desconocido ante el recuerdo propio, ser ajeno a uno mismo.

    Me encantó, me encantó tu blog :)

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