lunes, 16 de marzo de 2009


Anoche vino gente que gritaba,
Pasaron corriendo, pasaron despacio
Miramos la luna, vos desde tu casa yo de la mía.
Si saberlo los dos en los techos de nuestras soledades.
Pasaron caminando.
Vimos las estrellas, llovieron las estrellas.
Preguntaste la hora, le dimos cuerda a los relojes
Lloraste y llore, pediste un hombro y yo me escondía
Desayunamos, almorzamos.
Cambiamos los muebles de lugar.
Las estrellas diluviaban, la gente gritaba,
pasaba corriendo, se atropellaban.
Explotaban de sentimientos reprimidos.
Diluviaban las personas,
Las casas se caían, se levantaban
La ciudad nos veía pasar.

1 comentario:

  1. "Ya pasó
    ya he dejado que se empañe
    la ilusión de que vivir es indoloro.
    Que raro que seas tú
    quien me acompañe, soledad,
    a mi, que nunca supe bien
    cómo estar solo."
    Jorge Drexler


    Me dieron ganas de regalarte ese trozo de canción... a pesar de que tus palabras hablan de dos soledades que se acompañan a la distancia, quizás por eso, porque no saben cómo estar solos...

    Abrazo Migue!

    Mar!*

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